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Historia & Fundadores
En el año de 1921 se inicia, en Costa Rica, un proyecto de la Misión Latinoamericana. Varios misioneros llegan a este país procedentes de diferentes naciones con el fin de ayudar a los más necesitados. Los esposos Enrique Strachan -de nacionalidad escocesa- y la irlandesa Susana Strachan, se unen a esta noble causa tras haber servido en Argentina durante 17 años como misioneros evangélicos.
Al llegar a Costa Rica, se ven particularmente conmovidos y muy preocupados por el estado tan deplorable del sistema de salud local. Su preocupación fundamental es la salud infantil, pues encuentran que de cada mil niños nacidos al año, trescientos cincuenta y cinco morían, el 50 por ciento de ellos antes de cumplir los cinco años de edad. La desnutrición y el abandono constituían los principales problemas sufridos por la infancia en ese periodo; además, el único hospital que existía y que podía atender sólo a una parte de los enfermos, era el Hospital San Juan de Dios. En cuanto a la salud en general, la expectativa de vida era de unos cuarenta años. Había enfermedades tales como la tuberculosis y el paludismo.
Sr. Enrique Strachan y la Sra.Susana Strachan fundadores
Ante este panorama tan desolador, los Strachan deciden llevar alivio a los más necesitados, los pobres y en especial a los niños. De esta manera, se dedican a brindar servicios médicos gratuitos a estas personas y fundan el Hospital Clínica Bíblica, que estuvo a cargo de la Misión Latinoamericana. La idea original consistía en crear un centro pediátrico, pero con el tiempo surge la necesidad de contar con una maternidad y una clínica quirúrgica. Así, los esposos Strachan toman esto como un reto y logran la construcción de una Maternidad, una sección quirúrgica y una Escuela de Enfermería.
Ya para el año de 1968 se habían dado importantes avances en el área de la salud nacional. La tasa de mortalidad infantil había bajado considerablemente. Las enfermeras se preparaban con gran excelencia profesional y existían programas especiales de alta calidad para la atención de la maternidad y el tratamiento posquirúrgico. Asimismo, ya se contaba con una red de buenos hospitales asociados a la Caja Costarricense del Seguro Social, tales como el Hospital Rafael Ángel Calderón Guardia y el Hospital México.
En este nuevo contexto, bastante halagador, la Misión Latinoamericana estima que su labor ya está cumplida y que debe marcharse para llevar ayuda a otros tan necesitados como los costarricenses en un principio. Por otra parte, la Misión ya no tenía recursos financieros para continuar con su trabajo altruista. Esto implicaba el cierre del Hospital Clínica Bíblica, el cual, hasta el momento, había sido sostenido por ayuda externa. Se contaba con amplias instalaciones, buen personal médico y un excelente equipo tecnológico. No obstante, sin ayuda económica, no se podía continuar trabajando.
Dada esta difícil situación, un grupo de empresarios del pueblo evangélico, representados por el Ing. Enrique Cabezas, decide solicitar a los misioneros que les permitan constituirse en una asociación que continuará administrando el Hospital. El misionero David Howard, a nombre de la Misión Latinoamericana, acepta el planteamiento. Se constituye la Asociación de Servicios Médicos Costarricense (ASEMECO) el día 14 de julio de 1929.
Los asociados de ASEMECO deciden continuar con el propósito original de la Clínica Bíblica y ratifican su intención de dar atención a los más necesitados. Al tener que autofinanciarse, ASEMECO debía “vender” sus servicios a quienes pudieran pagarlos para poder continuar atendiendo a personas de escasos recursos con las ganancias que esto generara.
Actualmente, los Programas de Acción Social del Hospital Clínica Bíblica conforman la parte central de los propósitos que se contemplan dentro de los estatutos de ASEMECO. Un tercio de las ganancias totales del Hospital Clínica Bíblica son destinadas a Acción Social.
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